Pau y el potro

Ha llegado el otoño y este año es distinto. Tengo un nuevo escenario en la isla y en él la estación se muestra tal como es, colorida, evocadora, mágica. Se llenan nuestros ojos de vivos colores y humedad. La suave hierba por el campo de castaños y helechos invita a tumbarse , tomar un momento para apreciar el cielos y  el paso de las nubes. Quizás soñar, como Pau y su potro para quienes he construido un cercadito con hojas de helecho. Él trae hierba fresca para alimentar a su caballito.

La fotografía infantil te llena de momentos preciosos como este. El enclave y la naturalidad de Pau hacen que todo fluya. Este otoño y esta sesión es diferente y es especial en la vida de la familia. La vida pasa tan rápida delante de nuestros ojos aunque vivimos nuestras existencia en modo infinito, es nuestra singularidad.