La fotografía de bebé solo me da más que alegrías y participar con mi cámara en la llegada de Liam ha sido realmente un honor. Son las diez de la mañana del décimo día de vida de Liam. El inmenso mar azul y en calma delante del ventanal es hipnótico y hay un entorno de confianza y verdadera amistad a nuestro alrededor.