Ina, Dani y Leo.

Ina me contaba que había visto mi trabajo en el Facebook de su profesora de primaria. La magia de la redes sociales es reconectar personas que han dejado una marca profunda en nuestra vida. Luego está la otra cara de las redes y dejo el tema sin comentarios.

Ina me decía que ya tenía 34 semanas y que urgía hacerse la sesión de embarazo. Mientras hablábamos por teléfono veía dónde estaba la finca y me enamoraba del paisaje de Vera de Erques. Insistí en que la sesión se hiciera  allí aunque ella sugería otro sitio más a mano para mí.

No se trata de hacer las fotos, se trata de hacer buenas fotos. Por buenas también entendemos la belleza plástica, los fondos, la luz, el significado del emplazamiento para los padres y la inspiración de la sesión.

La sugerencia de una corona de flores naturales ha sido mía y que se mantuviera cuando se cambiaran de ropa porque haría el puente entre las dos partes de la sesión.

Por lo general no animo al cambio de ropa en mis sesiones de maternidad. La sesión es corta y queremos dejar suficiente espacio en el álbum (que siempre es limitado) para las fotos del nacimiento del bebé.

Les gusta el rock, las guitaras estaban pulidas con esmero. Cuando ha llegado Leo hemos completado el álbum de maternidad. La camisetita, esto sí, estaba preparada de antemano.

 

Ya sabes cómo puedes contratar mis servicios, nunca es tarde para inmortalizar estos momentos únicos e irrepetibles de tu hijo, a través de una sesión de fotografía de embarazo o de familia.